Naturopatía

Naturopatía.

La medicina tal y como la conocemos tiene su origen en la medicina natural, donde el médico tenía una función prioritaria: conservar la salud del paciente. Para ello, observaba todos los síntomas que la persona mostraba y que le indicaban dónde estaba el origen de la patología. A partir de ahí, con plantas, alimentación, hidroterapia, depuraciones, respiración, etc., conseguía que el propio organismo, con su capacidad natural de curación (Vix Natura Medicatrix), sanara por completo.

Siguiendo esta línea, la Naturopatía se enfoca en la salud total, ayudando al cuerpo en esta tarea con las herramientas que desde hace siglos se conocen y que han acabado derivando en la medicina que actualmente utilizamos en hospitales y centros sanitarios. Con una gran diferencia: la medicina natural no anula los síntomas, los escucha. No cronifica las patologías, interviene para que desaparezcan. Y sobre todo, no provoca daños iatrogénicos (efectos secundarios).

Nutrición.

La base de una buena salud es una buena alimentación. Hipócrates, padre de la medicina, nos dejó su frase más famosa: “Que tu alimento sea tu medicina”. Alimentarse bien no es sólo “estar delgado”, sino estar sano.

El objetivo es aprender a comer, qué cosas le sientan bien o mal, y porqué, cuáles rechaza su organismo, qué alimentos ayudan a combatir sus patologías, y con cuáles no va a enfermar. Y si lo que quiere es recuperar la línea, hágalo fácil y de forma permanente.

Homeopatía.

La Homeopatía es un método terapéutico que se basa en administrar dosis ultradiluidas, según la Farmacopea Alemana, de sustancias medicamentosas para activar las propias defensas de nuestro organismo y llegar suavemente a la mejoría o curación de las enfermedades. Aunque ésta técnica ya se usaba desde tiempos de Hipócrates, fue Samuel Hahnemann, quien, a finales del siglo XVIII, puso a punto la preparación y manera de administrar estos medicamentos. Apta para todo tipo de personas (incluso embarazadas y bebés) carece de efectos adversos, es de fácil administración y muy rápida y efectiva.

Esta disciplina es de uso común en países como Alemania, Inglaterra, Francia, y se lleva a cabo por los propios facultativos.

Terapia Floral.

Está demostrado científicamente el hecho de que el hombre es un ser psico-somático, es decir: las emociones, el estrés, las situaciones adversas, afectan a nuestro organismo y hacen que enfermemos. Ello ocurre desde un punto de vista bioquímico por la activación de una serie de hormonas que nos ponen en estado de alerta, y que provocan cambios orgánicos muy severos en algunas ocasiones.

Así, podemos encontrarnos realmente mal de salud (dolor, insomnio, palpitaciones, diarreas, etc) y orgánicamente su médico no encontrará nada para que esa alteración se esté produciendo.

Consecuencia: la ya sabida derivación a psiquiatría, y el uso de ansiolíticos y antidepresivos que sólo quitan el síntoma.

La terapia floral (Flores de Bach, Esencias Triunidad, Kimiyas, etc) está reconocida por la Organización Mundial de la Salud como método de curación desde hace más de 50 años. Su uso está recomendado en todo tipo de personas por su efecto natural, suave, y sin efectos secundarios o interacción con medicación. Así, tratando el problema emocional, el físico desaparece.